Si Sudaniyat aportaba su particular visión de la música del
Sudan, en Let me be pasa ya a hablar de sus propias
experiencias, del duro panorama al que se enfrenta el pueblo
sudanés, injustamente gobernado, de la cruel situación en
que viven miles de inmigrantes en esta parte del mundo, y
tambien de sus ilusiones, sus nostalgias y anhelos intimos.
Para que el mensaje, lanzado a los cuatro vientos, pueda ser
escuchado en todas partes, Rasha canta, ademas de en su
lengua vernácula, también en inglés y en castellano.
La música de todas las canciones es obra de Patxi Pascual,
productor, asimismo, de Let me be. Patxi, que ya puso algún
saxo en Sudaniyat, lleva desde entonces trabajando con
Rasha. La compenetración que se ha establecido entre ambos
le ha capacitado para dar forma a las inquietudes musicales
de la cantante con unas composiciones que sustentan a la
perfección sus textos.
Let me be, mejor album 2001 por los premios Villa de Madrid de música popular y considerado de los mejores del año por Todas las Novedades.