La personalidad inquieta de Zezo Ribeiro ha encontrado su réplica en la no menos inquieta personalidad de Vanessa Borhagian. A las melodías amables del guitarrista ella sabido ponerle letras delicadas, a los ritmos más cadenciosos de Nordeste brasileño ella le ha adjudicado canciones llenas de picardía y sensualidad. Vanessa ha aportado a la música de Zezo Ribeiro unas buenas dosis de humor y de frescura.
En Turbilhâo –torbellino- encontramos formas muy diversas de enfrentarse a una canción. Por su génesis, salvo Paixâo embriagante y Bye, bye, amor, ambas de Vanessa, y Sandalia de Oxalá y los instrumentales Para beber sem canudinho y Peixinho, los tres de Zezo, siempre se ha partido de una composición del guitarrista a la que la cantante le ha puesto letra, excepción hecha de Comenzando a amar con letra de Jose Luis Montón.
El acordeón y el contrabajo han servido de contrapunto a la guitarra de Zezo y la voz de Vanessa. Las distintas combinaciones en los arreglos de unos y otros ha permitido que esa variedad se multiplique, dándole a la grabación una vida propia llena de pequeñas sorpresas. Elementos nordestinos, flamencos, clásicos brasileños, más o menos cerca de la tradición, a todo jazz.... Siempre elegantes y ricos en melodías y armonías.
Para su puesta en escena el dúo se hace trío, con Juan Jaime Leite al contrabajo acústico, y refleja un Brasil menos convencional, refinado, simpático, lleno de complicidades musicales y rebosante de belleza.
Así ve Vanessa, a lo breve, las 14 piezas de Turbilhâo.
Beija: No lo pidas ¡besa! Besa a toda la gente. El beso puede cambiar el mundo.
Paixâo embriagante: Emborracharse de pasión es sano y despierta los sentidos. ¡Salud!
Mâos: Todo empieza por las manos.
Pensamento: ¿En qué estás pensando? Si cuando pensamos experimentamos emociones ¿qué diferencia hay entre lo que vivimos y lo que pensamos? Ninguna.
O som do samba: Invité a alguien a bailar. Y luego...
Turbilhâo: ¿Qué hacer con el torbellino ese que llevamos dentro?
Para beber sem canudinho: Sin pajita. Con la boca y la lengua.
Ciumenta: Los celos brillan sólo donde no hay luz.
Caso “fieu” : Sé fiel a tus valores. No le hagas daño a nadie. Tampoco a ti mismo.
Comenzando a amar: Te quiero y canto para ti. Escucha, acércate y escucha.
Bye, bye, amor: Si todo se ha terminando... que así sea. Me voy al cine, me compro palomitas. Y vale.
Sandália de Oxalá: La fuerza de los Orixas.
Oraçâo para Maria Clara: Oración para todos nuestros hijos e hijas. Y para todos a quienes queremos.
Peixinho: La dulzura del amor suave, suave como pez.