El camino abierto por Luis Delgado en El sueño de Al-Zaqqâq cobra un nuevo impulso con El hechizo de Babilonia y pasa a otra dimensión.
La poesía femenina de al-Andalus, producida en lo que hoy es territorio español, en los siglos XI y XII, ha dado alas a Luis para alcanzar un universo más rico y más ambicioso. Es como visitar otra galaxia, rebosante de luz, donde el halago de los sentidos se hace permanente. La sorpresa que produce conocer unos textos tan directos y explícitos, escritos por mujeres islámicas en plena Edad Media, impulsa a volar alto, a soltar el lastre de los prejuicios y crear en libertad.
La participación de tres voces femeninas excepcionales -María del Mar Bonet, Mariem Hassan y Herminia Hugenel- de procedencia muy diversa pero perfectamente integradas en esta aventura, ha supuesto una motivación extra y un acicate a la hora de las autoexigencias.
A la lista de las cantantes se suma la de tres grandes músicos como son Hossan Ramzy, uno de los grandes percusionistas del mundo árabe -cómo suenan las derbukas y las panderetas en esta grabación- , Jaime Muñoz, de La Musgaña, más sutil que nunca con los vientos, y Serghini el Arabí, contrapunto perfecto a las voces femeninas.
Luis Delgado ha puesto al servicio de su música su enorme capacidad como instrumentista, diversificando timbres y sonidos, utilizando un sinfín de instrumentos, pero sin perder nunca la unidad compositiva.
Es una gran suerte poder contar con alguien como Luis, que nos ayuda, con su gran cultura musical, a sentir más viva y más cercana esa parte de nuestro legado histórico que es Al-Ándalus. Alguien que plantea dicha aproximación desde una perspectiva personal tan creativa y tan rica.
El hechizo de Babilonia: premio al mejor disco de nuevas músicas del año 2000 otorgado por la SGAE y AIE.